Desde la salida al mercado del modelo D810, Nikon Corporation ha decidido variar su política comercial con un increíble cambio en los programas de revelado de imágenes RAW de la marca. A partir de este modelo los clientes ya no podrán utilizar el programa de pago que muchos adquirieron (Capture NX2) y se verán obligados a migrar a otros programas de edición. Esto implica enormes desventajas y una deslealtad de Nikon hacia sus clientes. Entre estos trastornos se encuentran:

-La imposibilidad de continuar utilizando el programa que compraron para revelar los archivos RAW de la marca en los nuevos modelos de cámaras (D810 y sucesivos).

-El perjuicio que supone perder toda las horas de formación invertidas en el manejo del programa que desaparece.

-La imposibilidad de mantener los ajustes realizados en los archivos NEF tratados con Capture NX2 en el nuevo programa que la marca ofrece como sucesor. Esto conlleva la pérdida del trabajo de años y supone una inmoralidad respecto a los clientes.

-La pérdida de la herramienta clave del programa: los puntos de control.

-El impresionante cambio de rumbo en la política de calidad de Nikon en el procesado digital y, muy importante, el romper la continuidad con el sistema de trabajo que la marca ha mantenido como ideal para la edición de los archivos NEF y que muchos clientes han tenido que aprender y pagar durante años.

He puesto en marcha una campaña de recogida de firmas en la plataforma avaaz para unir fuerzas e intentar obtener una respuesta coherente de Nikon Corporation, aquí:

https://secure.avaaz.org/es/petition/Nikon_Corporation_Incluyan_soporte_Raw_para_la_Nikon_D810_en_Capture_NX2/?nmoAXdb

Este es el texto de la campaña:

Los clientes de Nikon que han comprado la D810 ven como no hay soporte RAW para esta cámara en Capture NX2, un programa de pago (en algunos casos ya tuvieron que pagar una licencia desde el Capture NX) y que ha quedado inservible para seguir con el flujo de trabajo que la propia compañía ha mantenido como el ideal para conseguir los mejores resultados con el material de la marca.

En contrapartida Nikon ha lanzado un programa gratuito, Capture NX-D que no alcanza los estándares de calidad de su predecesor, y que si admite los archivos RAW de la D810. Para cualquiera que haya probado ambos verá que simplemente se trata de programas que juegan en distintas categorías (han desaparecido los puntos de control y no respeta los ajustes anteriores de Capture NX2).

No se puede dejar de lado a los clientes que eligieron Nikon por su sistema completo de captura y procesado de imágenes. Señores de Nikon, atiendan a sus clientes con profesionalidad y den soporte RAW a la Nikon D810 en su programa Capture NX2 para una plena funcionalidad y máxima calidad de imagen, acorde con esta cámara.

Por otra parte NIKON comete un grave error comercial, una parte ¿importante? de sus clientes son fieles a la marca por el sistema completo de creación de imágenes, que incluye la captura y el procesado. Si los clientes de los nuevos modelos, sobre todo los profesionales (actualmente D810 y D750), no cuentan con una herramienta de edición que permita conservar todas las ventajas que ofrecen los ajustes de las cámaras, no hay ningún motivo para que no puedan cambiar fácilmente de marca, ya que se verán obligados a utilizar reveladores RAW genéricos y en estos se puede usar casi cualquier marca y modelo de cámara.

Para acallar las posibles quejas de los clientes la compañía ofrece como alternativa, pobre a mi entender, el programa Capture NX-D, que no es más que una versión del conocido revelador Silkypix, que en poco o nada se parece al programa que en teoría sustituye. Como compensación, es gratuito. Este programa no cumple los estándares de calidad que hoy demanda el mercado fotográfico y se trata más bien de una opción para la edición doméstica básica de imágenes. Así se expresan multitud de aficionados en diversos foros.

Las rotura de acuerdos entre el anterior propietario del programa Nik Software (actualmente Google) y Nikon Corporation parece apuntar como la principal causa del abandono de la compañía nipona en el mantenimiento de Capture NX2, un hecho que lamentamos y desde este blog animamos a rectificar, en beneficio de clientes y empresa y sobre todo como ejemplo de buenas prácticas en el sector empresarial.

Capture NX2 (R.I.P.) no descansa en paz…

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Desde el 12 de Junio hasta el 9 de Noviembre la sala 2 del Museo Valenciano de Etnología acogerá mi exposición fotográfica Almas, junto con la muestra Himalaya del Museo Etnológico de Neuchatel (Suiza), situada en la sala 10. Ambas pueden visitarse de forma particular o por medio del servicio de visitas guiadas del museo. El autor realizará visitas guiadas a particulares y colectivos que lo deseen previa inscripción secretaría del museo.

 

 

El Museo Valenciano de Etnología es un referente en la fotografía artística y documental española. En el Centro Cultural de la Beneficiencia trabajan más de un centenar de personas dedicadas plenamente a la difusión de la cultura, la prehistoria y la etnología y en sus salas han expuesto fotógrafos de renombre como Cristina Garcia Rodero o Gervasio Sánchez. La exposición contará con un catálogo de gran formato editado conjuntamente entre los museos valenciano y suizo, en idioma castellano y francés.

Las obras expuestas pueden adquirirse impresas en series limitadas, numeradas y con certificado de autenticidad, contactando con el autor.

 

MUSEO VALENCIANO DE ETNOLOGÍA-C/ Corona, 36-46003 Valencia-Información 963 883 565-Horario de visita de martes a domingo, de 10 a 20 horas-http://www.museuvalenciaetnologia.es/es

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La opinión de un experimentado crítico de arte acerca de la exposición ALMAS:

PARA VER MEJOR, PINCHA EL ENLACE AQUÍ: http://issuu.com/oscarcatalan/docs/almas_prensa_critica_arte_rec

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Después de varios años de trabajo, arranca uno de mis proyectos fotográficos de mayor envergadura. Almas es una exposición fotográfica itinerante de gran formato que recorrerá varias ciudades de la geografía española. Es mi primera exposición, y he empezado “sin complejos”. Se trata de una colección de obras de gran tamaño y eso implica una dificultad añadida, en grande lo bueno se ve “mejor” y lo malo “fatal”.  Está hecha con el corazón y me ha costado mucho esfuerzo. Almas es, tras mi libro “El Valle” uno de los más importantes proyectos que he realizado jamás.

Como suele pasar los ajustes presupuestarios también afectan a los proyectos artísticos, y este no iba a ser menos. Cuando el bolsillo no da más de sí, hay que echar mano de la imaginación y empezar a romperse el coco para desarrollar todos los elementos adjuntos que lleva un trabajo como este. Diseño gráfico, marketing, gestión con entidades, publicidad, preparación de imágenes para laboratorio, embalaje, transporte, montaje, almacenamiento, etc. Todo tienes que hacerlo tú mismo si quieres  que tu trabajo salga adelante. Si se puede sacar algo positivo de estas circunstancias es que a base de esfuerzo se aprenden muchas más cosas que cuando todo te lo hacen. En contrapartida, los resultados están limitados por tu propia capacidad y el tiempo que has de dedicar a esto es inmenso.

Una vez escuché a un gran fotógrafo de la National Geographic Society decir en una entrevista que él pasaba más del ochenta por ciento de su tiempo de trabajo dedicado a labores de estudio y sólo un 20 por ciento tomando fotografías, me pareció una barbaridad y pensé que eso, para mí, no era la fotografía. Pues bien, hoy puedo dar fé de que un proyecto fotográfico importante lleva mucho más tiempo de trabajo sentado que tomando las propias fotografías.

Almas forma parte de un gran proyecto editorial que comenzó años atrás y que se encuentra en desarrollo . En plena crisis hablar de publicar un libro fotográfico de gran formato puede hacer reír a los más curtidos editores de fotografía. No obstante lo sigo intentando (se busca un editor valiente).

Realizar un trabajo fotográfico como este no es hacer las fotos de las vacaciones, ¡aunque tengas que gastar las tuyas en ello! Comentando con la gente acerca de este proyecto me dicen: -“que bien, que viaje tan bonito”- Siempre respondo lo mismo: -“He visitado lugares increíbles, pero desarrollar un trabajo fotográfico en países subdesarrollados condiciona mucho los viajes y no es para nada relajante, ya que te exige tener todo el día la mente puesta en la agenda fotográfica”-

Descripción:

La región del Himalaya tiene una cultura y un estilo de vida único. El clima y el medio natural condicionan una forma de vida  y un carácter particular.

Entre las inaccesibles montañas del Himalaya se encuentran algunas de las poblaciones más altas del planeta. El aislamiento físico que producen las altas montañas y la baja densidad de población han condicionado durante siglos un aislamiento cultural que se está diluyendo con la llegada masiva del turismo y la construcción de nuevas vías de comunicación.

La cultura budista, fuertemente marcada por su devoción religiosa, se mantiene arraigada entre los habitantes de los altos valles del Himalaya de India y Nepal. Su proximidad al Tíbet va más allá de lo geográfico, ya que muchos de sus habitantes nacieron allí y han tenido que emigrar para poder desarrollar en libertad sus costumbres y forma de vida tradicional. El budismo marca el ritmo de una vida tan dura que esculpe el carácter de sus fieles, caracterizado por la bondad, la solidaridad y el amor al prójimo.

Aislados física y moralmente, la vida en estos lugares está basada en una economía de subsistencia que se fundamenta en la agricultura y la ganadería en condiciones extremas.

Con una esperanza de vida media de 48 años, se puede adivinar que el día a día de estas comunidades no es tarea fácil. Totalmente autosuficientes, son capaces de cultivar cereales en terrenos donde de forma natural no crece ni la hierba, pastan sus rebaños a altitudes que harían enfermar a cualquier extranjero y centran su actividad diaria en procurar alimentos a su familia, a veces tan poco variados que se reducen a uno sólo.

ALMAS es una recopilación de las mejores fotografías de paisaje, retratos y detalles del autor en un intento de capturar la esencia de la vida diaria de las comunidades budistas de las montañas. Formada por una treintena de obras de más de un metro de longitud, supone un reto técnico y un buen escaparate en el que mostrar al visitante todo un conglomerado de sentimientos vividos y que se han querido plasmar en las evocadoras imágenes que se muestran.

Durante varios años el autor atravesó collados de montaña de hasta 5.650 metros de altitud, acompañado por un equipo de guías locales, en una búsqueda fotográfica y espiritual que colmara sus deseos de conocer aquellos lugares con los que tantas veces había soñado a través de los libros. Sus fotografías intentan trasladar al espectador la forma de vida original, sin filtros y a través de una mirada artística que a buen seguro nos transportará al pasado.

Almas, recorrerá distintas ciudades de la geografía española. El calendario es el siguiente:

BARCELONA: DEL 4 DE OCTUBRE AL 5 DE NOVIEMBRE

Casa del Tibet de Barcelona C/ Rosselló 181

08036 Barcelona, Espanya Tel. (+34) 932 07 59 66 Fax. (+34) 934 59 20 90

Horario Lunes a viernes: 10-13.30h y 17-21h Sábados: 10-13:30h y 17-20h (sólo tienda) (EN AGOSTO, SÁBADOS CERRADO) Domingos: CERRADO

HUESCA: DEL 19 DE DICIEMBRE AL 30 DE ENERO

Palacio de Villahermosa

Casa de los Condes de Guara

Centro Cultural Ibercaja C/ Duquesa de Villahermosa, 1 Dpdo.

22001-Huesca Tel. 974-230170 / 974230132

VALENCIA: Fechas por determinar

IMPORTANTE: Se buscan nuevas salas de exposición, interesados contactar pulsando aquí

Ya sabes, ven a ver “Almas” y …!deja volar tu imaginación¡

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En la vida hay procesos que por ser tan automáticos nunca nos cuestionamos, pero ¿qué pasa cuando la respiración resulta dificultosa y no podemos ni siquiera andar normalmente? ¿Y qué tiene que ver esto con la fotografía? Hace poco tiempo tuve la oportunidad de experimentar en primera persona los graves problemas de la altitud y cómo pueden afectar al desarrollo de un proyecto fotográfico.

Altiplanicie del Tíbet, 5.350 mts de altitud, una aclimatación demasiado corta y muchas, muchas ganas de fotografíar a los nómadas. Hemos caminado durante toda la mañana y parte de la tarde para llegar un asentamiento donde montaremos el campamento. Forrado con toda la ropa de abrigo que tengo, cojo mi cámara y desoyendo las indicaciones del guía de que guardase reposo, me dispongo a establecer contacto con un grupo de personas locales y a esperar la llegada de los rebaños de la montaña. Las condiciones meteorológicas son sencillamente infernales: frío, mucho frío, nieva, hace viento, esta nublado, y me veo obligado a caminar despacio, muy despacio, casi como si estuviese enfermo. La estampa de mi cuerpo moviéndose torpemente en medio del valle es un tanto cómica (prometo que no había probado la cerveza de cebada, que de forma artesana fabrican los habitantes locales).

Realmente, nuestro organismo no está adaptado a vivir en esas altitudes, falta el oxígeno del aire y se nota.

“Fish blood” (sangre de pescado) nos llaman nuestro equipo de ayudantes entre risas, ellos no tienen este problema. Un perro me sigue en mi búsqueda fotográfica, esa inquietud que te lleva a buscar ese “algo” que llene ese cuadro del fotograma. Un niño, con sólo un zapato me da la bienvenida, corre, salta, juega con el perro. Los “mocos” llenan su cara, lleva diez veces menos ropa y de peor calidad que yo, sólo puede comer tsampa y algo de leche. Está sólo en un medio difícil, sus padres posiblemente trabajando en la montaña, en nuestra civilización sería un drama, él, simplemente, sonríe. Su concepto de vida es mucho más simple que el nuestro, a él le preocupa únicamente: respirar.  Despacio le sigo hacia el campamento entre el revuelo de los ladridos de otros perros guardianes que intentan proteger sus dominios.

Para mí es muy difícil agacharme y levantarme una y otra vez para tomar fotografías, jadeo, me asusto de mi “lamentable estado”, después de meses de preparación física para esta expedición. Me empeño en tomar fotografías, pero mi cuerpo me para y obliga a: respirar. Como si se tratase de un parto, sigo un ritmo de respiraciones profundas a las que siguen unos rápidos disparos con la cámara. Los niños no paran de moverse, las cosas pasan mucho más rápido de lo que puedo capturarlas, es una lección de humildad que me regala la naturaleza. La noche fue larga, el día siguiente cruzamos pasos de montaña más altos todavía. Tras unos días de aclimatación durante la ruta todo cambió y la “sangre de pez” se tornó en humana, por suerte.

Primero respirar, luego fotografíar…no intentes cambiar el orden ¡¡¡

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